Quiero trabajar 65 horas
Quiero trabajar 65 horas.
Lunes
6:00 – suena el despertador, me levanto, me ducho, desayuno y me visto.
7:00 – salgo de casa camino del trabajo
8:00 – llego a mi puesto de trabajo. Hoy he tenido suerte ni la línea 1 ni la línea 6 del metro estaban averiadas.
De 8:00 a 14:00 – trabajo, trabajo, trabajo, trabajo, trabajo, trabajo… No paro a desayunar porque en el contrato que he firmado con mi empresa no se recoge esa posibilidad.
14:00 – me como un sándwich en mi mesa de trabajo y, aunque teóricamente tengo una hora para comer, mejor no gastarla entera no se vaya a mosquear el jefe y piense que no hago bastante por mi empresa.
14:30 – vuelvo a mi puesto de trabajo hasta las 20:00
21:00 – llego a casa, saludo a mi mujer que acaba de llegar de su trabajo y ha recogido a los niños de casa de los abuelos. Doy un beso a mis hijos y antes de que les de tiempo a preguntarme algo o a que me pidan que les ayude a hacer los deberes les llevo a su habitación y les pongo un DVD para que se estén tranquilos.
22:00 – calentamos una pizza en el microondas y nos la comemos mirando la tele.
23:00 – nos vamos a dormir.
Martes
5:30 – suena el despertador, hoy me toca llevar a los niños a casa de los abuelos. Me levanto, me ducho, desayuno y me visto.
6:30 – salgo de casa camino de casa de los abuelos.
8:00 – llego a mi puesto de trabajo. Hoy he tenido suerte ni la línea 1 ni la linea 6 del metro estaban averiadas.
De 8:00 a 14:00 – trabajo, trabajo, trabajo, trabajo, trabajo, trabajo… No paro a desayunar porque en el contrato que he firmado con mi empresa no se recoge esa posibilidad.
14:00 – me como un sándwich en mi mesa de trabajo y, aunque teóricamente tengo una hora para comer, mejor no gastarla entera no se vaya a mosquear el jefe y piense que no hago bastante por mi empresa.
14:30 – vuelvo a mi puesto de trabajo hasta las 20:00
21:00 – llego a casa, saludo a mi mujer que acaba de llegar de su trabajo y ha recogido a los niños de casa de los abuelos. Doy un beso a mis hijos y antes de que les de tiempo a preguntarme algo o a que me pidan que les ayude a hacer los deberes les llevo a su habitación y les pongo un DVD para que se estén tranquilos.
22:00 – calentamos una lasaña en el microondas y nos la comemos mirando la tele.
23:00 – nos vamos a dormir.
Y así de lunes a viernes.
Sábado
5:30 – suena el despertador, hoy me toca llevar a los niños a casa de los abuelos. Me levanto, me ducho, desayuno y me visto.
6:30 – salgo de casa camino de casa de los abuelos.
8:00 – llego a mi puesto de trabajo. Hoy he tenido suerte ni la línea 1 ni la linea 6 del metro estaban averiadas.
De 8:00 a 14:00 – trabajo, trabajo, trabajo, trabajo, trabajo, trabajo… No paro a desayunar porque en el contrato que he firmado con mi empresa no se recoge esa posibilidad.
14:00 – me como un sándwich en mi mesa de trabajo y, aunque teóricamente tengo una hora para comer, mejor no gastarla entera no se vaya a mosquear el jefe y piense que no hago bastante por mi empresa.
14:30 – vuelvo a mi puesto de trabajo hasta las 19:00 para completar las 65 horas semanales
20:00 – llego a casa, saludo a mi mujer, los niños están en casa de los abuelos, así es que para celebrarlo nos bebemos una lata de cerveza.
21:00 – vienen los abuelos con los niños. Llamamos al Telepizza.
21:30 – nos comemos la pizza todos juntos mirando la tele.
23:00 – nos vamos a la cama.
Domingo
09:00 – se levantan los niños y empiezan a dar el coñazo con que quieren ir al parque, porque se lo habíamos prometido hace 6 meses.
10:00 – tras resistir una hora el acoso de mis hijos me levanto para llevarlos al parque.
11:30 – volvemos del parque para que nos de tiempo a ir a misa, los ñiños no quieren ir pero yo les explico que la misa es obligatoria y que si no vamos papa y mama pueden perder sus trabajos.
12:00 – Misa en latín y de espaldas. Sermón de frente y en castellano arremetiendo contra los malos patriotas y los vagos que no se esfuerzan lo suficiente en sacar este país adelante.
13:00 – salimos de misa camino de casa de los abuelos.
14:00 – ¡¡¡¡¡alabado sea Dios!!!!, la abuela ha hecho paella para comer.
16:00 – mi mujer y yo nos quedamos dormidos en el sofa.
18:00 – nos despertamos, cogemos a los niños y nos vamos a casa
19:00 – pongo un DVD para los niños mientras mi mujer y yo hacemos la limpieza general de la casa.
22:00 – calentamos un taper de pollo que nos ha preparado la abuela.
22:30 – cenamos juntos mirando la tele.
23:00 – nos vamos a la cama pensando en lo felices que somos y la suerte que tenemos por tener trabajo.
June 14th, 2008 at 11:56
Qué horror. Yo me piro a una granja pero ya!!!
June 14th, 2008 at 12:15
Está claro que después de dos siglos de lucha lo único que hemos conseguido ha sido un microondas, espérate que no discutamos por ver quien tiene el microondas mas grande que nosotros las gastamos así….
June 14th, 2008 at 17:20
Para llorar
June 16th, 2008 at 10:32
Respetado Óscar, es en verdad dura la rutina urbanita.
Recibe mis mejores ánimos para que tus niños conozcan mejores ambientes, sus abuelos los disfruten y el microondas siga funcionando.
Goyo
16-jun-08
June 17th, 2008 at 4:48
[…] Hace unos dÃas, Oscar Sanz, compañero de LasIdeas, publicó este: Quiero trabajar 65 horas. Lunes 6:00 – suena el despertador, me levanto, me ducho, desayuno y me visto. 7:00 – salgo de casa camino del trabajo 8:00 – llego a mi puesto de trabajo. Hoy he tenido suerte ni la lÃnea 1 ni la lÃnea 6 del metro estaban averiadas. De 8:00 a 14:00 – trabajo, trabajo, trabajo, trabajo, trabajo, trabajo… No paro a desayunar porque en el contrato que he firmado con mi empresa no se recoge esa posibilidad. 14:00 – me como un sándwich en mi mesa de trabajo y, aunque teóricamente tengo una hora para comer, mejor no gastarla entera no se vaya a mosquear el jefe y piense que no hago bastante por mi empresa. 14:30 – vuelvo a mi puesto de trabajo hasta las 20:00 21:00 – llego a casa, saludo a mi mujer que acaba de llegar de su trabajo y ha recogido a los niños de casa de los abuelos. Doy un beso a mis hijos y antes de que les de tiempo a preguntarme algo o a que me pidan que les ayude a hacer los deberes les llevo a su habitación y les pongo un DVD para que se estén tranquilos. 22:00 – calentamos una pizza en el microondas y nos la comemos mirando la tele. 23:00 – nos vamos a dormir. Martes 5:30 – suena el despertador, hoy me toca llevar a los niños a casa de los abuelos. Me levanto, me ducho, desayuno y me visto. 6:30 – salgo de casa camino de casa de los abuelos. 8:00 – llego a mi puesto de trabajo. Hoy he tenido suerte ni la lÃnea 1 ni la linea 6 del metro estaban averiadas. De 8:00 a 14:00 – trabajo, trabajo, trabajo, trabajo, trabajo, trabajo… No paro a desayunar porque en el contrato que he firmado con mi empresa no se recoge esa posibilidad. 14:00 – me como un sándwich en mi mesa de trabajo y, aunque teóricamente tengo una hora para comer, mejor no gastarla entera no se vaya a mosquear el jefe y piense que no hago bastante por mi empresa. 14:30 – vuelvo a mi puesto de trabajo hasta las 20:00 21:00 – llego a casa, saludo a mi mujer que acaba de llegar de su trabajo y ha recogido a los niños de casa de los abuelos. Doy un beso a mis hijos y antes de que les de tiempo a preguntarme algo o a que me pidan que les ayude a hacer los deberes les llevo a su habitación y les pongo un DVD para que se estén tranquilos. 22:00 – calentamos una lasaña en el microondas y nos la comemos mirando la tele. 23:00 – nos vamos a dormir. Y asà de lunes a viernes. Sábado 5:30 – suena el despertador, hoy me toca llevar a los niños a casa de los abuelos. Me levanto, me ducho, desayuno y me visto. 6:30 – salgo de casa camino de casa de los abuelos. 8:00 – llego a mi puesto de trabajo. Hoy he tenido suerte ni la lÃnea 1 ni la linea 6 del metro estaban averiadas. De 8:00 a 14:00 – trabajo, trabajo, trabajo, trabajo, trabajo, trabajo… No paro a desayunar porque en el contrato que he firmado con mi empresa no se recoge esa posibilidad. 14:00 – me como un sándwich en mi mesa de trabajo y, aunque teóricamente tengo una hora para comer, mejor no gastarla entera no se vaya a mosquear el jefe y piense que no hago bastante por mi empresa. 14:30 – vuelvo a mi puesto de trabajo hasta las 19:00 para completar las 65 horas semanales 20:00 – llego a casa, saludo a mi mujer, los niños están en casa de los abuelos, asà es que para celebrarlo nos bebemosuna lata de cerveza. 21:00 – vienen los abuelos con los niños. Llamamos al Telepizza. 21:30 – nos comemos la pizza todos juntos mirando la tele. 23:00 – nos vamos a la cama. Domingo 09:00 – se levantan los niños y empiezan a dar el coñazo con que quieren ir al parque, porque se lo habÃamos prometido hace 6 meses. 10:00 – tras resistir una hora el acoso de mis hijos me levanto para llevarlos al parque. 11:30 – volvemos del parque para que nos de tiempo a ir a misa, los ñiños no quieren ir pero yo les explico que la misa es obligatoria y que si no vamos papa y mama pueden perder sus trabajos. 12:00 – Misa en latÃn y de espaldas. Sermón de frente y en castellano arremetiendo contra los malos patriotas y los vagos que no se esfuerzan lo suficiente en sacar este paÃs adelante. 13:00 – salimos de misa camino de casa de los abuelos. 14:00 – ¡¡¡¡¡alabado sea Dios!!!!, la abuela ha hecho paella para comer. 16:00 – mi mujer y yo nos quedamos dormidos en el sofa. 18:00 – nos despertamos, cogemos a los niños y nos vamos a casa 19:00 – pongo un DVD para los niños mientras mi mujer y yo hacemos la limpieza general de la casa. 22:00 – calentamos un taper de pollo que nos ha preparado la abuela. 22:30 – cenamos juntos mirando la tele. 23:00 – nos vamos a la cama pensando en lo felices que somos y la suerte que tenemos por tener trabajo. […]